Critica de la Concepción de la HistoriaLa crítica de lo social revierte sobre la crítica de la concepción hegeliana de la historia. Esta crítica permitirá, a los ojos de Marx, revelar la realidad tal y como es, captar su génesis, concebir la lógica propia de la historia, descubrir las leyes de su desarrollo; tal es el boceto aun confuso de lo que más tarde será la ciencia de la historia.La consecuencia para Marx es evidente, el método hegeliano se hace abstractamente contemplativo. La historia no puede ser un discurso de la razón, sino más bien, el análisis teórico del proceso real concreto. No se puede pensar el ordenamiento dialéctico de la historia como una construcción a priori y hacer de la vida de los pueblos la exteriorización de un principio único, aplicándole a la historia un esquema único filosófico-histórico que no tenga en cuenta la realidad y su diversidad. Por estas razones, la historia escapa de por sí al método empleado para comprenderlo. La realidad concreta no se deja reducir a un momento contingente del absoluto.
Critica al Método DialécticoAunque, como hemos dicho, Marx rechaza de la totalidad en Hegel, retoma sin embargo el modo dialéctico de pensar. Al retomarlo desmitifica la dialéctica y la trasforma. La mediación crítica podemos precisarla como sigue.Marx critica del empleo de la dialéctica, su carácter abstracto de categorías a las cuales se dice que la realidad se acopla. Podemos verlo en él ultimo capitulo de los Manuscritos del 44 donde, interrogándose sobre la dialéctica, reconoce a Feuerbach el valor de haber tenido una actitud seria frente a HEGEL, así como también la grandeza de la Fenomenología del Espíritu y su resultado final: la dialéctica de la negatividad como principio motor y creador. Y así como critica en esta “fenomenología” la reducción del sujeto a la “conciencia” de sí, critica del método, la absorción de la experiencia natural en la experiencia de la conciencia, en su deambular hacia el “saber absoluto”.Es la misma critica que encontramos en la Sagrada Familia, Miseria de la Filosofía y que reafirma en el apéndice de la segunda edición de El Capital donde nos dice: “critique el aspecto místico de la dialéctica hegeliana hace treinta años, cuando estaba de moda… pero aunque Hegel desfigura la dialéctica por el misticismo, sin embargo, fue él quien primero expuso el movimiento en su conjunto”.Marx se niega a identificar la reconciliación cuyo signo, según Hegel, es la circularidad lógica, con la reconciliación efectiva del hombre y su medio. La esencia del hombre, la cristalización de sus fuerzas vitales, debe leerse en el desarrollo de sus fuerzas productivas, y en la incidencia de ésta a través de las relaciones del hombre con la naturaleza y con los demás hombres. Este horizonte es primero en él se desarrollan los conflictos sociales en relación directa con el desarrollo tecnológico. Sólo sobre una base material puede la dialéctica recuperar su valor y ser instrumento de conocimiento y de acción.Que Engels y Lenin comparten esta critica puede apreciarse en la manera como enfocan la dialéctica en su teoría y en su praxis. Bástenos aquí un texto significativo de Lenin: “el movimiento interno (o sea, movimiento autónomo, espontáneo, necesario interno); el cambio “el movimiento y la vida”, el principio de todo movimiento interno. La tendencia al movimiento y a la actividad, la oposición al ser muerto: ¿Quién creería que todo esto es la esencia del hegelianismo, de ese abstracto (pesado, absurdo) hegelianismo?. Ese fondo había que comprenderlo, descubrirle, desenmascararle, purificarle, y eso fue lo que Marx y Engels hicieron”.Con el cuestionamiento del método dialéctico abandona Marx la concepción de la totalidad en el marco del “idealismo absoluto”; la ciencia del espíritu” cede su lugar a la “ciencia de la totalidad concreta”.PREGUNTA: ¿Por qué Marx critica el empleo de la dialéctica?