Llegada de Nuevos Colonos al Interior y el Problema de las Encomiendas
Desde las poblaciones recién fundadas en la costa Atlántica, muchos españoles emprendieron viaje hacia el interior. Jerónimo de Lebrón, en calidad de gobernador de Santa Martha, llegó al territorio de los muiscas con 380 hombres, para hacer reconocer su autoridad en la zona.
Badillo, gobernador de Cartagena, quiso hacer lo mismo en Popayán, a donde llegó con más de 400 soldados que en su mayoría se quedaron allí. Mientras las poblaciones de la costa Atlántica se despoblaban, el Nuevo Reino de Granada y Popayán se llenaban con colonos que presionaban para que les concedieran encomiendas.
LAS NUEVAS LEYES DE 1542 EN EL NUEVO REINO DE GRANADA
Las irregularidades y abusos cometidos en los territorios descubiertos, hicieron que defensores de indígenas, como Fray Bartolomé de las Casas, levantaran enérgicas protestas por la forma como los encomenderos trataban la población indígena. Fruto de estas protestas fue la promulgación de las Nuevas Leyes de 1542, para proteger a los indios. Estas leyes abolieron el sistema de encomiendas, pero la protesta de los encomenderos impidió su aplicación.
En el Perú por ejemplo, los encomenderos dieron muerte al virrey Núñez Vela. La Corona decidió derogar las normas sobre encomiendas, permaneciendo vigente la prohibición de los servicios personales de los encomenderos y permitiéndose el cobro a los indios de un tributo, cuya cuantía fijaban las autoridades.
Este tributo se pagaba casi siempre en especie (productos agrícolas, tejidos de algodón, artesanías) Se cobraba a los indios varones entre 18 y 50 años.
No tenían obligación de pagarlo los caciques y algunos grupos indígenas quedaron exentos de este gravamen.
Por lo general, las leyes protectoras no fueron cumplidas. En Popayán, los encomenderos impidieron que el gobernador Belalcázar aplicara las Nuevas Leyes. Algo similar ocurrió en Santa Fe y Tunja.
En 1545 España las derogó definitivamente.
Restauradas las encomiendas, el visitador Miguel Díaz de Armendáriz hizo nuevos repartimientos. En 1629 se permitió el goce de encomiendas por una vida más, a cambio de una suma que el encomendero pagaba al Tesoro Real. En 1704 se extendió el derecho hasta una cuarta vida, pero esta institución había perdido importancia económica. En 1718 fue abolida definitivamente.
Pregunta: ¿Quién fue el gobernador de Santa Marta?