ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE LA PERSONA
Para conformar la estructura esencial de la persona y por tanto de la personalidad, son necesarios tres elementos que están ligados íntimamente generando una unidad: la reflexión completa, la autoposesión y la autodeterminación.
· La reflexión completa: nos indica que todos los actos del hombre son intencionales porque pretenden algo; el hombre trasciende la simple intencionalidad por la posibilidad del conocimiento, pues “conoce”, “conoce que conoce” y “se conoce conociendo”.
· La autoposesión: el conocimiento nos permite ser dueños de nosotros mismos- “se conoce conociendo”- , nos hace capaces de intimar con nosotros mismos; el ser dueños de nuestros actos, por conocerlos, nos hace responsables de ellos y la responsabilidad implica el dominio de nuestros actos. Este es el constitutivo esencial de la persona.
· La autodeterminación: la autoposesión le brinda al hombre la posibilidad de determinarse en la búsqueda de su propia realización personal. La autodeterminación nos habla de que somos seres de “libertad abierta” –podemos decir sí o no-, que es lo contrario al carácter repetitorio del animal que responde por simple estimulación.
La conciencia del hombre genera la libertad y ella nos hace obligatoriamente responsables de nuestros actos, que son la exteriorización de la personalidad.
El hombre nace persona, es decir, que por esencia está dotado de un potencial energético que lo proyecta al mundo y a los demás seres, y va haciendo su personalidad en la medida que desarrolla sus potencialidades.
Personalidad, en ultimas, es el “ser personal del hombre en acción”. Un ser que es único por ser de “mi particularidad”, pero que a la vez comparte todos los aspectos del genero humano.
LA ACCIÓN RESPONSABLE EN EL HOMBRE
El hombre tiene que hacer su vida “respondiendo” a las necesidades propias de la persona, por lo cual, el “problema moral es el problema de la acción responsable”.
La responsabilidad es el carácter de respuesta que tiene toda acción animal o humana, pero, a diferencia del animal, el hombre es doblemente responsable, porque, además de responder a sus necesidades tiene que responder de sus respuestas, es decir, que la “responsabilidad” es de su esencia.
El hombre como persona tiene que responder de lo que hace, de sus actos, y las respuestas del hombre conforman los problemas prácticos en la vida: problemas que se plantean en las relaciones afectivas, en las relaciones con el mundo y con las cosas; en las relaciones de unos individuos con otros; en el juzgar las acciones de los demás.
Problemas cuya solución no sólo afecta al sujeto que se los plantea, sino también a otras personas que serán afectadas por las respuestas y acciones.
PREGUNTA: ¿Cuáles son los elementos constitutivos de la persona?