EL TEATRO
Con la excepción del Auto de los Reyes Magos (siglo XII), no se volvió a encontrar obras dramáticas en España hasta mediados del siglo XV. Se trata de los autos o representaciones de temas bíblicos que se efectuaban en las fiestas religiosas.
Hay que tener en cuenta que los diálogos son, como en la poesía de la época, rimados; por ello se utilizan los diferentes tipos de estrofas al momento de componer obras teatrales.
CORRIENTES:
En el campo del teatro también el Barroco dio lugar a tendencias que imitaban modelos clásicos enfrentadas a otras que proponían formas y temas novedosos. Entre ellas se destacan:
El teatro griego clásico apenas influyó en el teatro español. Fueron más bien los autores latinos Plauto y Terencio, quienes sirvieron de modelos para la comedia española y Séneca para la tragedia.
Este género cómico italiano adaptaba a la época los personajes y situaciones de la comedia romana .Lope de Rueda transplantó a España esta comedia, eliminándolas unidades originales, la división en cinco actos y numerosos discursos, para introducir cuatro quintas partes de pasajes cómicos, llamados pasos. Creó, además, el entremés, breve pieza cómica que solía representarse entre los actos y al final de las obras en el teatro posterior.
En 1606, Lope de Vega (Félix Lope de Vega Carpio) consignó por escrito su experiencia en de hacer comedias de este tiempo, publicado en1609. En esta obra señalada las pautas de la comedia española, para responder a las críticas de autores españoles y extranjeros que sólo aceptaban las pautas impuestas por los clásicos, sobre todo de Aristóteles y Horacio. Los aspectos más importantes son:
El gusto: hay que responder a los gustos del público, si bien se admite que los clásicos siguen mejor las regla de composición dramática. No hay que olvidar que a los “corrales” asistía toda clase de público.
Los personajes: Se acepta todo tipo de personajes, incluso reyes. En la comedia se pueden mezclar personajes trágicos o cómicos.
Unidad de acción: Debe mantenerse, aunque Lope de Vega no se ciñe siempre a ello.
Unidad de tiempo: puede no seguirse, aunque se aconseja que la acción transcurra en el menor tiempo posible.
Unidad de lugar: Puede no seguirse, aunque con procedimientos que disimulen o atenúen su ruptura.
Número de actos: División en tres actos de ocho hojas cada uno, lo que equivale a una duración de tres horas.
Métrica: Se ajusta a las situaciones, lo que permite recurrir a la tradición poética anterior, que ya había establecido las estrofas:
Las décimas son buenas para quejas;
El soneto está bien en los que aguardan;
Las relaciones piden los romances,
Aunque en octavas lucen por extremo.
Son los tercetos para cosas graves
Y, para las de amor, las redondillas.
Finalidad: El fin de la comedia es provocar el deleite en el público:
Como las paga el vulgo, es justo
Hablarle en necio para darle gusto.
En las universidades y colegios se fomentaron representaciones dramáticas de carácter moral y alegórico, con fines didácticos. Eran obras escritas en latín, con algunos pasajes en español, y que seguían los modelos clásicos.
Estas obras eran representadas en escenarios ubicados entre casas y rodeadas de galerías de balcones. Estos corrales surgieron en 1570 y estaban regentados por los hospitales, que de esta manera podían pagar los gastos de los servicios que prestaban gratuitamente. El corral se fue transformando con aportaciones escenográficas hasta llegar al teatro de hoy día.
PREGUNTA: Los personajes trágicos o cómicos, se solían mezclar en: