LITERATURA COMIENZOS DEL SIGLO XX
Conste, sin embargo, que el modernismo de 1900 no había sido una "desviación" -según quisieron hacer creer después los teóricos o apologistas del grupo poético de 1927-, no quebró ninguna tradición valedera; antes al contrario, hubo de marcar una reacción necesaria, vital, salvadora, frente al acartonamiento de la poesía y la prosa de finales del siglo XIX.
Guillermo de Torre
CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIAL
El largo período de estabilidad política producto de la constitución de 1876, que permaneció vigente hasta 1931, estuvo enmarcado inicialmente por la Regencia de María Cristina desde 1874 hasta 1902, a través del Pacto de El Pardo, el cual garantizaba la alternancia pacífica del poder entre el partido conservador y el partido liberal.
Luego, en 1898, España tuvo que ceder sus últimas colonias -Cuba, Puerto Rico y Filipinas- a los norteamericanos, hecho que sumiría a España en una profunda crisis de identidad.
Más tarde, en 1902, Alfonso XIII fue declarado mayor de edad y sucedió a la regente en el trono, hasta que la dificíl situación política le obligó a ceder el gobierno ante el golpe de Estado liderado por el general Miguel Primo de Rivera, en 1923.
A estos acontecimientos se sumarían desde el último cuarto del siglo XIX las fundaciones de partidos obreros de inspiración marxista, que defendían las aspiraciones de las clases populares, y la afloración de los nacionalismos vasco y catalán.
CONSOLIDACIÓN DE LA BURGUESÍA
El sistema político que marcó la época de 1874 a 1931, llamado de la Restauración, había dejado el protagonismo político a una clase dirigente conformada por terratenientes, grandes industriales, banqueros y funcionarios de alto rango. Pero al margen habían quedado los trabajadores, obreros y los asalariados del campo, estos últimos dominados por los jefes políticos de provincia.
La creciente industria textil en Cataluña, la producción siderúrgica en Vizcaya y el auge de los astilleros en Cantabria, Asturias y el País Vasco, junto con los excedentes poblacionales del campo, causaron una gran emigración de las zonas rurales a las regiones industriales, donde se engrosaron las filas de obreros y trabajadores.
CONTEXTO LITERARIO
El principal estímulo para la producción literaria española en las tres primeras décadas del siglo XX fue sin duda el tratado de París de 1889, mediante el cual España cedía sus colonias de Puerto Rico y Filipinas a América del Norte y concedía la independencia a Cuba.
Este hecho hizo que España se replegara sobre sí misma y que surgieran nuevamente las preguntas sobre el ser y la identidad de españa y los españoles, planteadas anteriormente por intelectuales y escritores como Larra Galdós y otros, quienes buscaban una reforma política y social.
La respuesta literaria a esta nueva situación, si bien partía de un acontecimiento central, no fue unívoca, pues se manifestó a través de dos cauces o grupos de escritores, llamados los primeros como la Generación del 98 y los segundos con el apelativo de Modernistas.
LA GENERACIÓN DEL 98
Los escritores inscritos bajo este calificativo fueron quienes respondieron más directamente a la nueva situación histórica de españa, que había dejado atrás las glorias del imperio. Estos escritores comparten las siguientes características:
* Deseo de transformar a España: La idea de transformación buscaba que la nación española se adaptara a su nueva situación histórica. Las reformas debían ser políticas y sociales, pero la fundamental consistía en la búsqueda de las raíces propias del espíritu nacional se quería cambiar la mentalidad del pueblo y proporcionarle un nuevo horizonte. * Reacción ante el materialismo: Esa actitud en contra del materialismo de la segunda mitad del siglo XIX se vio reflejada en un idealismo que se manifestó de tres maneras: a. Atención a la historia cotidiana, a los hechos corriente y a la tradición popular. b. Atención al paisaje más allá de la mera realidad objetiva. De esta manera, el entorno natural se convertía en el núcleo simbólico de la España del pasado y del futuro. c. Atención a determinados autores, principalmente de los inicios de la literatura española, como Gonzalo de Berceo y Juan Ruiz, y a aquellos del Siglo de Oro, como Góngora y Calderón de la Barca. * Forjar un medio de expresión: Los escritores del 98 buscaron una forma de expresión apropiada y eficaz que pudiera dar respuesta a sus preocupaciones. Esto se hizo a través de un rechazo a la retórica decimonónica, que fue reemplazada por un lenguaje claro y preciso que recuperó términos localistas y arcaicos.
* Deseo de transformar a España: La idea de transformación buscaba que la nación española se adaptara a su nueva situación histórica. Las reformas debían ser políticas y sociales, pero la fundamental consistía en la búsqueda de las raíces propias del espíritu nacional se quería cambiar la mentalidad del pueblo y proporcionarle un nuevo horizonte.
* Reacción ante el materialismo: Esa actitud en contra del materialismo de la segunda mitad del siglo XIX se vio reflejada en un idealismo que se manifestó de tres maneras:
a. Atención a la historia cotidiana, a los hechos corriente y a la tradición popular. b. Atención al paisaje más allá de la mera realidad objetiva. De esta manera, el entorno natural se convertía en el núcleo simbólico de la España del pasado y del futuro. c. Atención a determinados autores, principalmente de los inicios de la literatura española, como Gonzalo de Berceo y Juan Ruiz, y a aquellos del Siglo de Oro, como Góngora y Calderón de la Barca.
a. Atención a la historia cotidiana, a los hechos corriente y a la tradición popular.
b. Atención al paisaje más allá de la mera realidad objetiva. De esta manera, el entorno natural se convertía en el núcleo simbólico de la España del pasado y del futuro.
c. Atención a determinados autores, principalmente de los inicios de la literatura española, como Gonzalo de Berceo y Juan Ruiz, y a aquellos del Siglo de Oro, como Góngora y Calderón de la Barca.
* Forjar un medio de expresión: Los escritores del 98 buscaron una forma de expresión apropiada y eficaz que pudiera dar respuesta a sus preocupaciones. Esto se hizo a través de un rechazo a la retórica decimonónica, que fue reemplazada por un lenguaje claro y preciso que recuperó términos localistas y arcaicos.
Pese a las buenas intenciones, el individualismo de sus autores y cierta desesperanza hicieron que tanto sus inquietudes como sus respuestas a los problemas sociales fueran más bien abstractas.
PREGUNTA: En el siglo XX la poesía española se basó en: