FORMACIONES SOCIOECONÓMICAS DE LA NUEVA GRANADA
La economía colonial neogranadina se desarrolló tanto cuanto lo permitieron las necesidades e intereses comerciales, financieros y fiscales de España. La insuficiencia y precariedad de los medios de trasporte y los altos fletes resultantes hicieron que en Nueva Granada y otras regiones de Hispanoamérica sólo fuera rentable producir y exportar bienes de gran valor y poco peso, comerciables en el mercado internacional. La Corona y los inversionistas particulares solo se preocuparon por obtener metales preciosos y desarrollar cultivos tropicales cerca a las costas.
La economía de Nueva Granada fue esencialmente minera. El oro fue, durante tres siglos, el principal y casi único producto de exportación. A mediados del siglo XVIII, como consecuencia de la política económica de Carlos III, la Corona intentó estimular la producción agrícola para diversificar las exportaciones. No obstante, en Nueva Granada no se establecieron grandes plantaciones, como las de Venezuela y las Antillas. La agricultura estaba atrasada pues las técnicas rudimentarias de producción no permitían obtener excedentes suficientes para la exportación o el intercambio regional.
En parte del territorio neogranadino —Valle del Cauca, Sabana de Bogotá y Boyacá— predominó la hacienda señorial. Allí se cultivó gran variedad de productos agrícolas, que no llegaban al 15% de las exportaciones. Las restantes actividades productivas —el artesanado, la trata de esclavos, el trasporte marítimo y fluvial— giraban alrededor de la producción exportable, determinada por las necesidades de la metrópoli.
La distribución de la población era irregular, debido a la topografía. La escasez de vías de comunicación hizo que muchas regiones se desarrollaran independientemente, lo que produjo diversos núcleos socio-económicos, cuya evolución determinó, en buena parte, las características de la Colombia contemporánea.
LATIFUNDIOS GANADEROS Y TRÁFICO DE ESCLAVOS EN LA COSTA ATLANTICA
En esta región plana predominó el latifundio ganadero. En Cartagena —principal puerto suramericano— el grupo dominante obtenía sus rentas gracias a las actividades esclavistas, a la ganadería y al comercio internacional. Buen número de comerciantes cartageneros estaban emparentados con ricos mercaderes sevillanos.
Los grupos humanos que habitaban esta zona a la llegada de los españoles eran indígenas de tipo Caribe, con escaso desarrollo de sus fuerzas productivas. Ello no les permitió convertirse en elementos importantes dentro del nuevo sistema económico, por lo cual fueron exterminados. Los Taironas, de cultura superior, no se dejaron someter, y también fueron eliminados en su mayoría. En consecuencia, hubo que introducir en la costa Atlántica mano de obra negra, procedente del África.
En el siglo XVIII existía una importante población mulata y muchos esclavos negros, principal mano de obra en las haciendas ganaderas. Hacia el interior abundaban los palenques. Los principales centros de poder político y económico eran Cartagena, Santa Marta, Mompós y Riohacha.
HACIENDA, MINAS Y ESCLAVOS EN LA GOBERNACIÓN DE POPAYAN.
En esta zona residían las personas más adineradas del virreinato. En Popayán se formó una aristocracia fuerte, propietaria de grandes haciendas agrícolas y ganaderas, que explotaba minas de oro y poseía el 40% de los esclavos de Nueva Granada. La gobernación comprendía cerca de la mitad del territorio de Colombia (actuales departamentos del Valle, Chocó, Nariño, Cauca, parte del Huila y la región amazónica). Por sus Características Socio-económicas, Esta Región Comprendió Tres Subzonas:
• El Valle del Cauca, donde predominaban fértiles haciendas señoriales que producían gran variedad de bienes para el consumo local, con base en el trabajo de esclavos negros, mulatos y mestizos asalariados, dada la extinción de los grupos indígenas locales (lilíes y gorrones). Los principales centros de control político y económico eran Popayán, Cali, Buga, Toro y Cartago.
• Al sur de Popayán, los pobladores y mano de obra en las haciendas eran mestizos e indígenas, agrupados estos en resguardos. La villa más importante era Pasto.
• Al norte, el Chocó, sobre la costa Pacífica, una de las zonas más lluviosas del mundo, con selva tropical húmeda, rica en metales preciosos. Esta región fue explotada por la aristocracia payanesa a partir del siglo XVIII, utilizando cuadrillas de más de 50 esclavos. Zonas mineras importantes fueron Barbacoas, La Plata, Caloto y Timaná.
Antioquia: región minera
Debido a su topografía, Antioquia fue la provincia más aislada de todo el virreinato. Esclavos negros trabajaron sus minas, dada la reducción de indígenas catíos, tatabes y tehamíes. Su posición la convirtió, desde comienzos del siglo XVI, en zona de conflicto entre peninsulares buscadores de oro. Las gobernaciones de Cartagena y Popayán pretendieron tener autoridad sobre ella; Antioquia permaneció bajo la jurisdicción de Popayán hasta 1579, cuando tuvo su primer gobernador. Sus límites nunca se definieron claramente. Hubo pocas encomiendas. La actividad económica más importante fue la explotación de oro y el desarrollo agrícola fue pobre.
Entre 1570 y 1610 los yacimientos de oro dieron los mayores rendimientos, pero agotados los aluviones y vetas superficiales, la producción minera decayó. Diezmada la mano de obra indígena, la falta de capitales impidió sustituirlos por esclavos negros, muy costosos. Los blancos se vieron obligados a trabajar en las minas y se formó una sociedad de pequeños mineros, propietarios de no más de 4 esclavos. Abundaban los lavadores de oro o mazamorreros, lo que hizo de la minería un agente de movilidad social. Los comerciantes se convirtieron en grupo importante, pues suministraban artículos de primera necesidad a los centros mineros.
La población antioqueña se componía, mayoritariamente, de blancos descendientes de familias castellanas y vascas, llegados a mediados del siglo XVII. La capital de la provincia era Santa Fe de Antioquia; poblaciones importantes fueron Rionegro y Marinilla y los principales centros mineros Cáceres, Remedios, Zaragoza, Buriticá y Segovia.
La producción artesanal en Oriente En esta zona, los indígenas fueron aniquilados en el siglo XVI. Los catalanes y castellanos que inmigraron carecían de mano de obra. Por ello no hubo encomiendas ni latifundios. Predominó la propiedad rural mediana, explotada con mano de obra familiar. La vida urbana se desarrolló notablemente. Surgieron villas muy grandes, con mayor movimiento comercial y producción artesanal de lienzos, paños, mantas, cordelería, canastos, alpargatas, conservas de guayaba, miel y panela, productos de consumo popular. Las principales poblaciones fueron Socorro, San Gil, Vélez, Ocaña, Pamplona, Ranchara y Girón.
La región central Comprendía los actuales departamentos de Cundinamarca, Boyacá y Tolima. En la zona cundiboyacense la población indígena muisca fue utilizada como mano de obra. En la Sabana y en Boyacá se formaron haciendas, en las cuales indígenas de resguardos cultivaban productos de clima frío (trigo, cebada, frutales y lácteos). En esta zona funcionaron mejor la encomienda y la mita. La principal población era Santa Fe de Bogotá, capital del virreinato, en donde los adinerados vivían del producto de las haciendas y se estaba formando un grupo fuerte de comerciantes que introducían mercancías extranjeras desde Honda.