LA HISTORIOGRAFÍA POSITIVISTA
La corriente histórica positivista apareció en Europa en las últimas décadas del siglo XIX, como reacción a la historiografía nacionalista romántica. Según los positivistas la historia debe investigarse con métodos rigurosos que permitan una descripción objetiva del pasado.
La academia colombiana de historia, creada oficialmente en 1928, ha estado muy influenciada por la corriente del positivismo. Su obra más representativa de la historia extensa de Colombia, en cuya elaboración intervino en buen número de académicos.
NUEVOS ENFOQUES ENTRE 1955 Y 1965
Durante este período aparecieron en Colombia algunas obras que intentaron hacer una historia que superada el enfoque tradicional. Dentro de esta tendencia se agrupan trabajos de historia social y económica, como Muchedumbres y Banderas de Otto Morales Benítez y Los grandes conflictos sociales y económicos de nuestra historia.
EL ENFOQUE MARXISTA EN LA HISTORIOGRAFIA COLOMBIANA
Esta tendencia se ha preocupado por investigar temas que nunca antes había inquietado a los historiadores, como el problema agrario, el surgimiento de la burguesía, la lucha de clases, la industrialización, el sindicalismo, el problema indígena y la dependencia.
El marxismo concibe la historia como un proceso dinámico, a lo largo del cual la humanidad ha pasado por una serie de modos de producción. En este proceso siempre se ha presentado lucha de clases o contradicción entre explotados y explotadores (siendo estos propietarios de los medios de producción, o sea de la riqueza).
Los estudios marxistas se iniciaron en la década de 1930 con Los Inconformes, de Ignacio Torres Giraldo. Luego aparecieron Economía y cultura en la historia de Colombia, de Luis Eduardo Nieto Arteta 1942 y De los Chibchas a la colonia y a la República, de Guillermo Hernández Rodriguez 1949.
PREGUNTA: Está tendencia marxista se ha preocupado por investigar: