A partir de la llegada de los europeos a América, las condiciones de vida de los indígenas americanos se deterioraron notablemente. Fueron obligados a realizar trabajos muy duros; se les quitaron sus tierras (algunos pueblos fueron trasladados por la fuerza a otros lugares); ya no pudieron trabajar en comunidad para asegurar la subsistencia de todo el grupo.
La mortalidad aumento por este deterioro general de las condiciones de vida y porque muchos fueron exterminados murieron debido a epidemias de enfermedades introducidas por los europeos, como la viruela.
Los que sobrevivieron y sus descendientes se fueron incorporando de diversas maneras a las nuevas sociedades americanas, y en la mayoría de las veces realizando trabajo poco calificados, en situación precaria y con baja remuneración. Desde entonces, la mayoría de los descendientes de los aborígenes han vivido en condiciones de pobreza en áreas rurales (como por ejemplo en Colombia y Guatemala , México, Perú, Paraguay, Ecuador o Bolivia) o en reservas (este tipo de asentamientos se ha organizado sobre todo en los países anglosajones).
Hoy es cada vez mayor la cantidad de aborígenes que viven en ciudades. Su objetivo es encontrar trabajo y mejorar sus ingresos ; pero en la ciudad es más difícil mantener las propias costumbres y valores culturales. Por otra parte, se han desarrollado distintos movimientos y organizaciones que procuran reivindicar sus derechos y sus cultura a algunos gobiernos se han preocupado por mejorar las condiciones de vida de la población aborigen y por reconocer algunos derechos, como el de aprender en las escuelas en su propia lengua además de hacerlo en la lengua oficial.
PREGUNTA: A partir de la llegada de los europeos: ¿en qué se afectó las condiciones de vida de los indígenas?