La Filosofía Del Espíritu, El Espíritu Subjetivo:
El Espíritu subjetivo comprende tres momentos: alma, conciencia y razón
El Espíritu objetivo comprende tres momentos: derecho (Recht), moralidad (Moralität) y eticidad (Sittlichkeit).
La Eticidad otros tres: familia, sociedad civil y Estado.
El Espíritu absoluto se expresa en tres momentos: Arte, Religión y Filosofía.
El espíritu subjetivo se constituye como alma, o espíritu natural, objeto de la antropología; como conciencia, objeto de la fenomenología; y como sujeto, objeto de la psicología. En tanto alma natural, colinda con la naturaleza, se desarrolla, madura y envejece en el cuerpo. En si encuentra sus determinaciones inmediatas: la sensación, “sorda agitación del espíritu en su individualidad inconsciente”. A este estado se opone el sentimiento de interioridad del alma como un yo todavía no consciente, pero principio de conciencia y que se precisa en sentimiento de sí. La manera como el alma se salva de este sentimiento de sí es el hábito. En consecuencia, sensación, sentimiento y hábito, constituyen la primera fase del espíritu, denominada por Hegel “corporeidad del espíritu”.
La conciencia en su grado inferior es conciencia sensible; se desarrolla a partir de lo sensible, pasa por la percepción y culmina en el entendimiento. En un grado más elevado, se retira en sí misma, se hace conciencia de sí. El yo se pone como propio objeto, pero se trata de un objeto que no difiere del sujeto; por lo tanto, vació (autoconciencia). Esta certeza de sí es la razón, o mejor el espíritu en cuanto razón, a través de la cual comprendemos las cosas librándolas de las intuiciones y de las imágenes. Se llega así al pensamiento, es decir, a saber que lo que es pensado es, y que lo que es, es en tanto pensado.
El desarrollo de la razón está animado de un doble movimiento: teórico y práctico. El primero libra el saber de todo perjuicio extraño. El segundo libra a la determinación de la voluntad de toda subjetividad que pueda albergar. Teoría y práctica se unen en el espíritu libre que se quiere a sí mismo como objeto. El pensamiento, en cuanto libertad, no tiene otra meta que la realización de ésta. Se constituye así la eticidad en la que el individuo encuentra su realidad efectiva.
PREGUNTA: ¿Qué constituye la corporeidad del espíritu?