LAS ENZIMAS
Catalizadores biológicos de increíble eficiencia.
La mayoría de las miles de reacciones químicas que tienen lugar en nuestro Organismo son acelerados por ciertas sustancias producidas por el mismo organismo que reciben el nombre de enzimas.
Las enzimas son una clase especial de proteínas cuya función específica es la de actuar corno catalizadores de las reacciones metabólicas, En otras palabras las enzimas son catalizadores biológicos.
Si no existieran las enzimas, las reacciones metabólicas ocurrirían a velocidades extremadamente lentas bajo las condiciones normales de temperatura y pH del cuerpo humano Sin las enzimas de nuestro sistema digestivo, por ejemplo, tardaríamos algo así como 50 años para digerir una simple comida.
Las enzimas, pues, aumentan enormemente la velocidad de las reacciones, permitiendo que las células funcionen eficientemente a las condiciones corporales. El aumento en la velocidad de una reacción por la acción de una enzima es del orden de varios millones de veces. Ahora bien, como un catalizador no se consume en las reacciones, las enzimas pueden utilizarse otra vez y, de esta manera, sólo se requiere la presencia de cantidades muy pequeñas de cada enzima.
Las enzimas son esencialmente proteínas globulares solubles en agua, cuyo peso molecular varía entre 12.000 y un millón o más. Muchas de ellas presentan una porción no proteica, que puede ser desde un simple Ion metálico hasta compuestos orgánicos de cierta complejidad.
Otra de las características más singulares de las enzimas es su especificidad. Este término se refiere a que cada enzima cataliza únicamente un determinado tipo de reacción (oxidación de fenoles o hidrólisis de proteínas, por ejemplo). Algunas enzimas son tan demasiado específicas que su acción se restringe a un compuesto en particular. Por ejemplo, la ureasa cataliza exclusivamente la hidrólisis de urea, pero no tiene ningún efecto sobre otras reacciones de urea, como tampoco sobre la hidrólisis de otros compuestos similares.
¿Cómo actúan las enzimas?
Se considera que una enzima funciona mediante su interacción con uno de los reactivos participantes en la reacción. Tal reactivo recibe el nombre de sustrato.
Una teoría comúnmente aceptada para explicar el comportamiento de las enzimas es la que se basa en el modelo de chapa y la llave. De acuerdo con esta teoría la estructura tridimensional de la enzima es tal que la molécula del sustrato puede encajar perfectamente en ella. Este acoplamiento se realiza en un lugar específico de la enzima conocida como sitio activo y da lugar a un agregado que se denomina complejo enzima-sustrato.
La enzima actúa sobre el sustrato , al finalizar ésta , los productos se desprenden de la enzima , dejándola inalterada y disponible para otra molécula del sustrato.
Esta teoría explica, entre otras cosas, la alta especificidad de las enzimas. En efecto, la estructura tridimensional de una enzima sólo permite que un determinado tipo de compuestos se acople con ella, de manera similar a como cada cerradura o chapa puede abrirse únicamente con la llave que encaja correctamente.
Nomenclatura y clasificación de las enzimas
Los nombres de las enzimas terminan generalmente en asa y, por lo común dan una idea de la función que cumplen. Por ejemplo, la ureasa cataliza la hidrólisis de la urea: la maltasa actúa en la hidrólisis de la maltosa (del almidón); etc. Excepciones notables son algunas enzimas muy conocidas que conservan el nombre que recibieron originalmente: pepsina, tripsina Y otras.
Pregunta. La especificidad de las enzimas hace referencia a: