LA SUPERACIÓN DE LA CRISIS DE VALORES
En la actualidad se viene insistiendo de manera especial sobre los valores, sobre su sitematización, clasificación o jerarquización. En el tema se concreta afirmando que nuestra sociedad padece una gran crisis de valores. Sin embargo, el porblema de esta crisis no es exclusivo de nuestro tiempo. Se habla de crisis de valores como si los valores, o algunos de ellos, hubieran dejado de existir y dependieran sólo de la subjetividad de los hombres. Muchos llegan a pensar que no existen valores permanentes, que todos varian o se jerarquizan de modo diferente según la moda.
Los valores rígidos o absolutos heredados del pasado parecen anacrónicos para el mundo de hoy, que posee una cultura cada vez más científica y relativista. Sin embargo, el individuo moderno está asediado por una gran cantidad de valores divergentes y contradictorios. Hoy no es posible adoptar el sistema de valores de nuestros antepasados y vivir sin cuestionar o nalizar la índole de sus supuestos. Esto produce incertidumbre y confusión, al mismo tiempo que un aumento de interés en la búsqueda de un enfoque significativo de los valores que puedan funcionar en nuestro mundo actual, que respondan a las inquietudes del hombre de hoy e iluminen un sentido de la vida que incida en el bien común.
El centro o lugar de los valores es el hombre concreto que existe con los demás en el mundo, para realizar su propia existencia. Y a este hombre no le es posible hacer una acomodación tranquila de los sistemas de valores considerados en otras circusntancias y épocas. El hombre debe preguntar, examinar este mundo de los valores y el sitema de valoraciones, lo cual no es otra cosas que preguntarse por el significado y sentido de las propias aficiones, creencias y conductas. De ese modo tal vez pueda encontar valores que le permitan llevar su vida más allá de los obstáculos de nuestra época.
HACIA UNA NUEVA ÉTICA
La llamada “crisis de valores” no surge por sí sola; responde, más bien a una serie de crisis de la sociedad, como por ejemplo la crisis económica o la crisis política. Superar la crisis de valores exige, por tanto, mejorar la sociedad en todos sus aspectos. Exige crear una nueva ética que ayude al hombre a superar las situaciones que obstaculizan su realización. Los sistemas éticos que rigen nuestra sociedad tienen como valor supremo una ley moral que suele ser impuesta por una élite o grupo social que dicta patrones de comportamiento que faciliten la dominación económica y política sobre los demás grupos sociales. De manera que más que sistemas éticos, estos motivos de comportamiento son más bien estrategias políticas.
En cuanto al valor supremo, Kant afirmaba que era la ley moral autónoma, pues decía que todos los actos humanos debian ser determinados por esta ley. Por ejemplo, decir la verdad es un acto bueno siempre y cuando el sujeto que actua lo hace conforme a su propia ley moral y no porque el hombre lo tenga como principio de vida. Frente a este palnteamineto de Kant, Max Acheler afrimó que el valor supremo no es la ley formal, sino la persona misma, pues ésta es superior al valor de las cosas y de las comunidades. Así, la persona siempre actúa con una intencionalidad y bajo unas pautas o criterios que están en su interioridad. Por su parte, la ley moral orienta la conducta del hombre, pero la acción del hombre también obedece al valor posItivo o negativo que dé a las personas, a las cosas y a los acontecimientos.
PREGUNTA: ¿A qué hace referencia la estrategia política?