LA DINASTIA PLANTAGENET EN INGLATERRA
En el siglo XI, los normandos instalados en el norte de Francia, invadieron a Inglaterra, vencieron a los anglosajones y proclamaron a Guillermo el Conquistador. Los sucesores de Guillermo crearon la dinastia Plantagenet, Enrique II fortaleciò la autoridad real con tribunales, jueces itinerantes y servicios administrativos. La Casa de Plantagenet es la dinastía reinante en Inglaterra entre 1154 y 1399. Después de que el último Plantagenet fuera obligado a abdicar, la corona pasó a dos ramas secundarias de la dinastía: la Casa de Lancaster y la Casa de York. La dinastía acabó finalmente en 1485, con la muerte de Ricardo III comienza la Casa de Tudor.
La dinastía tiene su origen en el condado de Anjou. En 1127, Godofredo de Anjou se casó con Matilde, única hija del rey Enrique I de Inglaterra. En 1135, tras la muerte de Enrique I, Esteban de Blois, sobrino del rey, se hizo coronar rey de Inglaterra. Las luchas entre los partidarios de Esteban y los de Matilde llevaron a una guerra civil, conocida como "anarquía inglesa". En 1151 Enrique I heredó el condado de Anjou, tras la muerte de su padre Godofredo V. En 1153 Esteban firmó el Tratado de Wallingford, por el que designaba como su sucesor a Enrique I, que sería coronado como Enrique II de Inglaterra. En Inglaterra, la dinastía Anjou comenzó a ser conocida como dinastía Plantagenet, debido a una característica de la vestimenta de Godofredo V de Anjou. El conde llevaba siempre en el gorro una ramita de retama (o genista), en francés genêt, lo que le valió el apodo de Godofredo "Plantagenet". Desde entonces, la Casa pasó a ser conocida como de los Plantagenet.
En 1399 Enrique de Lancaster obligó a su primo el rey Ricardo II a cederle la Corona. Comenzando así la Casa de Lancaster, rama de la Casa de Plantagenet. En 1455 estalló la Guerra de las Dos Rosas que enfrentó a dos ramas de la dinastía Plantagenet, la Casa de Lancaster (reinante) y la Casa de York. Finalmente, Eduardo de York se convirtió en rey. La Casa de York ostentó la Corona hasta la batalla de Bosworth (1485), en la que el rey Ricardo III es derrotado y muerto por el ejército de Enrique Tudor. Tras la batalla Enrique es coronado rey, acabando así la Casa de Plantagenet y naciendo la de Tudor.
El nacimiento de Felipe Augusto en 1165 fue acogido como un milagro por la familia real. Luis VII, esperó cerca de treinta años un heredero y fue su tercera esposa, Adela de Champaña la que, tardíamente, le dio el hijo tan esperado. Una espera que le valió a Felipe II el sobrenombre de Dieudonné (don de Dios).
Felipe II accedió al trono a los 14 años, en 1179. La ceremonia de la consagración, no obstante, tuvo que aplazarse: víctima de un accidente de caza, la vida del joven príncipe estaba en peligro. Tal gravedad fue motivo suficiente como para que, Luis VII se desplazase, pese a lo delicado de su salud, y tuviera que descansar sobre la tumba de Tomás Becket, el arzobispo de Canterbury muerto en 1170. Felipe Augusto fue consagrado, finalmente, en Reims por su tío el arzobispo Guillermo de las Blancas Manos, el 1 de noviembre de 1179. Luis VII, su padre, murió el 18 de septiembre de 1180. Felipe Augusto, rey de Francia, tenía sólo quince años.
Consciente de la debilidad del poder real, Felipe Augusto supo ponerse, rápidamente, a la altura de las circunstancias. Su matrimonio con Isabel de Hainaut en 1180 le aportó, como dote, el Artois y, en junio de ese mismo año, tres meses antes de la muerte de su padre, firmó el tratado de Gisors con Enrique II de Inglaterra. Dos acontecimientos que vinieron a reforzar la posición del joven rey frente a las casas de Flandes y de Champaña.
Concerniente a sus dominios, una de las primeras decisiones que tomó Felipe Augusto fue la de expulsar, en abril de 1182, a los judíos y confiscar todos sus bienes, una decisión que rompía con la protección acordada por Luis VII. El motivo oficial designaba a los judíos como responsables de diversas calamidades, pero el motivo real era el de reforzar, sobre todo, a las casas reales, una decisión sin duda temeraria al comienzo de su reinado. Estas medidas no duraron mucho: la interdicción del territorio (por entonces difícil de hacer respetar) terminó en 1198, y la actitud conciliadora de Luis VII volvió a imponerse como norma.
En 1181, el conflicto con los barones dirigido por el conde de Flandes, (Felipe de Alsacia), se reavivó. Felipe Augusto consiguió paralizar las pretensiones de éste último rompiendo las alianzas con el duque de Brabante y el arzobispo de Cologne. En julio de 1185 el tratado de Boves confirmó al rey la posesión del Vermandois, de Artois y de Amiénois.
Los Plantagenet eran otra de las mayores preocupaciones de Felipe Augusto. Las posesiones de Enrique II de Inglaterra y duque de Anjou, comprendían Normandía, Vexin y Bretaña. Tras dos años de combates (1186-1188), la situación no terminaba de definirse. Felipe II intentó aprovecharse de la rivalidad existente entre los dos hijos del rey de Inglaterra: Ricardo Corazón de León con el que se había aliado, y Juan sin Tierra. Finalmente se negoció una paz de statu quo cuando el Papa Gregorio VIII llamó a las cruzadas tras la toma de Jerusalén por parte de Saladino en 1187. La muerte de Enrique II en julio de 1189 cerró este episodio. La partida hacia Tierra Santa era motivo prioritario.
PREGUNTA: La dinastia Plantagenet, fue creada por: