LA SEMIÓTICA
La semiótica es la ciencia que estudia los signos a través de los cuales el hombre se comunica. Dentro del campo de las ciencias históricas, es indispensable emplear un método que comprenda la multiplicidad de signos que ha empleado el hombre.
Generalmente hemos escuchado hablar de la semiótica cuando nos referimos a la lingüística, es decir, cuando hablamos de los signos del lenguaje. Pero la semiótica abarca otros campos, pues el hombre, a lo largo de la historia, ha creado diversos signos culturales, éticos, religiosos, artísticos, etcétera, que explican su historia. Es indispensable entonces, comprender sus signos, ya que sin ellos el quehacer humano perdería sentido.
Comprender un texto cualquiera del siglo XII o XIII por ejemplo, nos exige ubicarnos en el contexto lingüístico de la época, es decir, comprender los términos que se utilizaban, su significación y su incidencia cultural; a la vez, nos indicarán cómo se percibe el mundo y la cultura dentro de ese determinado momento de la historia.
La filosofía, por ejemplo, necesita de la semiótica y del método histórico para comprender a los diversos autores del pasado, ponderar sus ideas con respecto a su contexto histórico –aportado por la investigación histórica-, para poder evaluar críticamente las obras de los autores estudiados.
El actual término “semiótica” remite a una muy larga historia de búsquedas y exploraciones en torno al complejo fenómeno de la significación o de las situaciones significantes, que han desembocado en las actuales prácticas de desmontaje, de la más diversa índole, aplicadas a distintas configuraciones culturales, interesadas en los sistemas y mecanismos de la significación.
En efecto, hoy en día circulan varias definiciones de semiótica que, de hecho, corresponden a otros tantos proyectos, diversos entre sí. Para Pierre (Collected Papers) semiótica es “la doctrina de la naturaleza esencial de las variedades fundamentales de toda posible semiosis”; para De Saussure (Curso), se trata de “una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social” a la que propone que se dé el nombre de “semiología”.
Para Erik Buyssens (La comunicación et l´articulación linguistique), en cambio, se trata del “estudio de los procesos de comunicación, es decir, de los medios utilizados para influir a los otros y reconocidos como tales por aquel a quien se quiere influir”, la llama semiología. Mientras Ch. Morris (Signos, lenguaje y conducta) define la semiótica como una “doctrina comprehensiva de los signos”; para Umberto Eco “es una técina de investigación que explica de manera bastante exacta como funcionan la comunicación y la significación”.
En resumidas cuentas, la semiótica se ocupa de signos, sistemas sígnicos, acontecimientos sígnicos, procesos comunicativos, funcionamientos lingüísticos y cosas así. Es decir, la semiótica se ocupa del lenguaje entendido tanto como la facultad de comunicar que como el ejercicio de esa facultad. La semiótica, por tanto, se ha ocupado de las más variadas cosas: arquitectura, cine, teatro, las modas, las señales de tránsito, la publicidad, la literatura, el arte, los juegos, las normas de cortesía, la televisión, los gestos, y demás de esa índole.
A la parte de la semiótica que se encarga de estudiar las relaciones entre significantes y usuarios se le llama pragmática y, en efecto, estudia el empleo de los signos por los seres humanos en sus diferentes maneras de relacionarse. Sin embargo, dentro de este ámbito, se pueden distinguir al menos tres direcciones en la actual pragmática. Se la puede entender y se la entiende, en efecto, tanto como una doctrina del empleo de los signos, que como una lingüística del diálogo y, finalmente, como una teoría del acto del habla.
Finalmente, se llama sintaxis a la parte de la semiótica que estudia las relaciones de los significantes entre sí. Se puede decir, por tanto, que de acuerdo con el modelo saussureano, la semiótica “está por encima” de los objetos particulares de cada una de estas disciplinas que se ocupan de alguno de los componentes del proceso semiótico.
PREGUNTA: ¿Qué estudia la semiótica?