LOS COMUNEROS
La política centralista de la Corona provocó una reacción generalizada de las colonias. En 1780, en Perú, el indígena Túpac Amaru encabezó una gigantesca rebelión de indios y mestizos contra la dominación española. Este movimiento influyó en el virreinato de Nueva Granada, donde el motivo principal de protesta fue el reajuste al impuesto de alcabala, según decreto del regente Gutiérrez de Piñeres en 1778, que afectaba especialmente a poblaciones y villas con mayor actividad comercial.
La protesta se inició en Santa Fe. La encabezaron Jorge Miguel Lozano de Peralta —marqués de San Jorge—, Juan Bautista Morales y otros criollos adinerados, afectados por las nuevas medidas fiscales y por haber sido marginados de los altos cargos administrativos. En el Socorro también se conoció el levantamiento de Túpac Amaru. En esta población de importante desarrollo artesanal, localizada en el actual departamento de Santander, el cura párroco invitó a los feligreses a rebelarse contra las nuevas medidas fiscales.
Las primeras reacciones populares se dieron en 1781 en San Gil, Barichara, Charalá, Simacota y Mogotes. El 16 de marzo en el Socorro, Manuela Beltrán, una vendedora de frutas, rompió el edicto que anunciaba el aumento de impuestos. Las personas que la rodeaban la respaldaron y al grito de "Viva el rey pero abajo el mal gobierno y no queremos pagar más impuestos", la multitud asaltó los estancos, persiguió a los funcionarios públicos y forzó las puertas de la cárcel para liberar a los presos.
Al levantamiento del Socorro siguieron otros más en poblaciones vecinas. Personas de distintos grupos sociales, en especial los afectados por los nuevos impuestos, se unieron a la protesta. El 15 de abril los socórranos nombraron una junta para dirigir el movimiento, formada por ricos hacendados y comerciantes de la región, como Juan Francisco Berbeo y Salvador Plata, cuyo interés primordial era protestar por la falta de participación de los criollos en el gobierno colonial. Durante los días siguientes, los sublevados se organizaron militarmente y el pueblo presionó a los dirigentes para iniciar una marcha hasta Santa Fe. Las autoridades, que no habían concedido mayor importancia al movimiento, enviaron un pequeño escuadrón para disolverlo, pero tos comuneros —como se llamó a los sublevados— lo detuvieron en el Puente Real de Vélez.
La victoria de Puente Real fue conocida por los indios de las zonas de la cordillera Oriental y de los Llanos. El símbolo comunero era Túpac Amaru, a quien muchas comunidades indígenas reconocían como rey de América. Se presentaron levantamientos de indígenas en Paya, Támara, Pita y otros poblados formados en tiempo de las misiones jesuitas. Más de 1400 indígenas se prepararon para cruzar la cordillera y tomarse la capital. En Cundinamarca, los indios proclamaron a Ambrosio Pisco cacique de las comunidades de la Sabana y más de 5000 indígenas se unieron a los comuneros.
Durante la marcha a Santa Fe, miles de personas engrosaron las filas comuneras. En los campos, pueblos y aldeas la gente se armó con instrumentos de trabajo y se unió a la marcha. Mientras tanto, Gutiérrez de Piñeres huía hacia Honda, para viajar a Cartagena. Los comuneros decidieron de, tenerlo y enviaron un escuadrón comandado por José Antonio Galán, líder popular que intentaba orientar el movimiento hacia una lucha contra los grupos más ricos de la sociedad. Galán pasó por Facatativá, Villeta y Guaduas hasta llegar al valle del Magdalena. En Ambalema abandonó la búsqueda de Gutiérrez de Piñeres y se unió a los indígenas de la región, para apoderarse de propiedades de grandes terratenientes y repartir las cosechas entre los trabajadores. Además, declaró abolida la esclavitud en Nueva Granada.
Entre tanto, el ejército comunero había crecido. Casi 15.000 personas marchaban hacia Santa Fe. A mediados de mayo se tomaron Zipaquirá. Allí, los dirigentes redactaron un pliego de peticiones para el gobierno central. Estas, conocidas como las capitulaciones, fueron analizadas por las autoridades de Santa Fe, quienes las aprobaron y juraron cumplir. Sin embargo, en reunión secreta celebrada luego, estas autoridades declararon nulo el pacto firmado con los comuneros.
Galán, desconfiando del acuerdo de Zipaquirá, siguió su campaña. Para él, la lucha debía continuar en favor de los desposeídos. Por esto, no aceptó lo pactado en las capitulaciones. Los levantamientos de indígenas y esclavos continuaron en Tolima, Cauca y Antioquia. El virrey Flórez ordenó perseguir a los rebeldes y, en febrero de 1782, Galán y sus compañeros fueron condenados a muerte. El cuerpo de Galán se dividió en cuatro partes, para exhibirlo en distintas regiones del Reino, atemorizar a los sublevados y evitar que otros se levantaran contra el gobierno.
SIGNIFICADO HISTÓRICO DEL MOVIMIENTO COMUNERO
Aunque el movimiento comunero lo conformaron personas de diversos grupos sociales, algunos de sus miembros intentaron convertirlo en movimiento popular para defender los intereses de las clases más pobres (indios, mestizos y esclavos) y atacar a quienes poseían el poder económico (terratenientes y ricos comerciantes). Cuando Juan Francisco Berbeo ordenó redactar las capitulaciones, líderes como Galán comprendieron que los criollos no estaban interesados en continuar la lucha, porque temían que el pueblo se volviera contra ellos.
En la multitud que marchó hasta Santa Fe, los diversos grupos sociales querían lograr sus objetivos: los criollos buscaban obtener poder político, los indígenas recuperar sus tierras y los esclavos lograr su libertad. En consecuencia, al firmar las capitulaciones, los comuneros estaban divididos, lo que aprovechó el arzobispo virrey Caballero y Góngora para debilitar el movimiento.
Durante la revuelta se evidenciaron todos los problemas económicos y sociales del sistema colonial y se demostró la fuerza de los grupos populares, si se unían en pos de un objetivo común. Esto atemorizó a los criollos adinerados, quienes prefirieron apartarse del movimiento y pactar con las autoridades, con el fin de impedir que progresara la sublevación. Estos hechos, fueron claves para las campañas militares bolivarianos suscitadas a partir del año de 1813 y siguientes.
PREGUNTA: Las primeras reacciones populares se dieron en: