FUNDACIÓN DE CARTAGENA DE INDIAS
De familia noble, en su juventud Pedro de Heredia luchó contra seis contendientes y salió malherido en la nariz, que un médico famoso de la Corte le arregló. En venganza, mató a tres de sus atacantes y tuvo que huir a las Indias para evitar la justicia que lo reclamaba. Se estableció en Santo Domingo y se dedicó a las labores agrícolas. De allí pasó a Santa Marta, donde se enriqueció intercambiando baratijas con los indios (cascabeles, espejos, gorros colorados) por oro, como teniente del gobernador Pedro Vadillo.
Llevó a España sus riquezas y capituló en la Corte la conquista y población de la costa de Tierra Firme, desde las bocas del Magdalena hasta el río Atrato. Las capitulaciones fueron firmadas el 5 de junio de 1532, en Tordesillas, por la reina doña Juana la Loca.
Heredia desembarcó en la bahía de Cartagena el 14 de enero de 1533. El l de junio se dice que se fundó la ciudad de Cartagena. Posteriormente se lanzó a una nueva expedición, con muchos esclavos negros.
Descubrió los sepulcros de los sinúes que, como se sabe, guardaban ricos tesoros. En el territorio Finzenú, gobernado por una cacica, al igual que en muchos otros de América, enterraban a los muertos con sus bienes y el cementerio consistía en un templo adornado con estatuas grandes de madera cubiertas de oro, colocadas una frente a otra y de las cuales pendían hamacas, donde los indígenas colocaban ofrendas a los dioses.
Heredia saqueó las sepulturas y extrajo enormes cantidades de oro por muchos años. Tanto que originó en los indios un refrán que decía: «desgraciado el Pirú [Perú], si se descubre [primero] el Sinú». Heredia realizó muchas incursiones personalmente y por intermedio de otros. El obispo de Cartagena, fray Tomás del Toro, lo acusó ante la Corte, que envió a Juan de Vadillo a residenciarlo.
Este era socio de Heredia y estaba descontento con él, así que lo encarceló con don Alonso, su hermano; pero los Heredia pagaron una fianza con el oro que habían traído de Antioquía. Pedro de Heredia viajó a España, donde fue absuelto, y regresó con el título de Adelantado. Siguió en sus incursiones conquistadoras hasta que el pirata Baal se tomó Cartagena con sus franceses, y Heredia tuvo que pagar dos mil pesos de buen oro, por intermedio del obispo, lo que aceleró su segundo juicio de residencia.
El doctor Juan de Maldonado, nombrado fiscal de la Real Audiencia, fue enviado desde España a tomarle residencia a Pedro de Heredia, gobernador de Cartagena, debido a las muchas acusaciones que pesaban sobre él, por los abusos cometidos durante su gobierno. Maldonado le levantó 289 capítulos por diferentes cargos, entre los que se cuentan contravenciones a las leyes, apropiación de fondos que entraban a la Caja Real por las penas de Cámara, envío fuera del país de oro sin quintar, nepotismo en el otorgamiento de cargos y encomiendas, entorpecimiento en las deliberaciones del cabildo, y maltrato a indios y caciques por haberlos «aperreado y quemado vivos».
Sobre este último cargo, se le acusó, además, de «ásperos tratamientos de indios y encomiendas de pueblos de Vuestra Alteza» y «grandes excesos de muertes y mutilaciones de labios y orejas y tetas».
Pregunta: ¿Heredia desembarcó en la bahía de Cartagena…?