LA SITUACIÓN EN ESPAÑA (1808-1810)
ESPAÑA 1808-1810
La situación en España en 1808-1810 era caótica. El verdadero soberano era Manuel de Godoy y Álvarez de Faria (1767-1851), Príncipe de la Paz, y a la vez deshonraba a Carlos IV de Borbón (Carlos Antonio Pascual Francisco Javier Juan Nepomuceno José Januario Serafín Diego, 1748-1819) y no pensaba sino en llenar sus arcas dictando las más absurdas disposiciones; prohibió "los periódicos como perjudiciales, para evitar la fatiga de leer". A la vez Godoy no veía con buenos ojos al príncipe heredero Fernando (1784-1833), quien contaba con el amor del pueblo y resolvió perderlo. Lo acusó ante Carlos IV, de conspirador y el Rey lo redujo a prisión y lo declaró traidor.
Fernando VII recibió con gran alborozo la noticia de que Napoleón Bonaparte lo visitaría en Madrid. Todos los preparativos se quedaron así, pues aunque Napoleón no llegaba, cada día arribaban tropas y más tropas francesas. El cuñado de Napoleón Joachim Murat (1767-1815) convenció al Rey de España fuera a Bayona a encontrar a Napoleón. El pueblo español estaba desconfiado de esta invitación, pero el Rey partió con sus ministros mientras Murat dominaba a Madrid como dueño y señor.
En mayo de 1808 una escolta de soldados franceses, se disponían a trasladar a Bayona a Fernando, pero una turba cayó sobre los franceses, y Murat que estaba prevenido, ahogó con sangre este movimiento de Madrid. En 1808, Napoleón Bonaparte convocó a Fernando VII en Bayona, donde estaba Carlos IV exiliado. Napoleón impuso la situación dinástica: Fernando devolvería el ejercicio real a su padre y este renunciaría su corona en Napoleón. Fernando también renunciaría a sus derechos como príncipe de Asturias, y, el 10 de mayo, Napoleón designaría como rey de España a su hermano José Bonaparte, que hasta entonces lo había sido de Nápoles.
El pueblo español enterado de lo sucedido en Bayona desencadenó la insurrección y organizó un nuevo gobierno por medio de Juntas Provinciales, que tenían como única misión luchar por la libertad de la patria. Obraban independiente entre si y entre ellas la de Sevilla se dio el título de Suprema de España y de las Indias.
Debido a evidentes dificultades operativas estas Juntas resolvieron reunir todas en una sola llamada Junta Central de España (1808-1810). No bien se congregaron cuando ya estaban divididos en dos partidos opuestos, pero habían decidido que ya no había diferencia entre españoles y americanos, que no había colonos, que solo existían españoles en uno y otro hemisferio y los americanos tendrían la misma representación y proclamaron como su soberano a Fernando VII.
La Junta Central corrió a refugiarse a Cádiz debido a la invasión imparable francesa. Por sugerencia del embajador inglés la Junta Central se constituyó en Regencia que gobernara en nombre del rey cautivo. La Junta se disolvió en enero de 1810 y dio paso al Supremo Consejo de Regencia, integrada por cinco personas uno de ellos americano, el mexicano Miguel de Lardizábal y Uribe (1744-1824). El Consejo después de no pocas vacilaciones abdicó el poder en las Cortes del Reino, las que fueron abiertas el 24 de septiembre de 1810. De 1811 a 1814 Cádiz será la sede del gobierno español.
Sentados los precedentes anteriores, los americanos procedieron como los peninsulares, y el mismo 20 de julio de 1810, en la Nueva Granada, empezó a germinar la creación de Juntas de Gobierno, terminando la vida colonial de la Nueva Granada, como también la de los precursores, quedando frente a la Revolución, a la organización de la República y a un nuevo orden de cosas.
PREGUNTA: La culminación de la vida colonial de la Nueva Granada y la organización de la República, están directamente ligadas a: