CONQUISTA DEL IMPERIO AZTECA
La primera expedición conquistadora fue la de Hernán Cortés, quien llegó al valle de México en 1519. Este territorio estaba habitado, principalmente, por el pueblo indígena conocido como azteca, el que había formado un gran imperio en torno a su capital.
TENOCHTITLÁN, EN LA LAGUNA DE MÉXICO
Al llegar a las tierras de este imperio, Cortés estableció relaciones amistosas con su emperador Moctezuma II. Sin embargo, los sucesivos saqueos a que fueron sometidos los indígenas generaron un levantamiento contra los españoles, que terminó con el apresamiento del emperador. Poco después, Cortés tuvo que enfrentar a tropas enviadas por el gobernador de Cuba (1520), Diego de Velásquez, para reclamar sus derechos en los nuevos territorios. Luego debió enfrentar una nueva sublevación entre los aztecas, quienes mataron a su propio rey. Ante esto, Cortés decidió abandonar Tenochtitlán (1 de julio de 1520), pero fueron atacados por los indígenas, en un desastre que fue llamado La Noche Triste.
Días más tarde, sin embargo, y a pesar de las bajas sufridas, Cortés derrotó al ejército azteca en el valle de Otumba. En la primavera de 1521, después de recibir refuerzos, puso sitio a Tenochtitlán y, el 13 de agosto de 1521, después de un asedio de cuatro meses, conquistó definitivamente la ciudad, lo que significó el fin del imperio azteca.
Con este triunfo sobre los nativos, Cortés gobernó el territorio mexicano, bautizado con el nombre de Nueva España, hasta 1540 A pesar de la derrota, Cortés y los sobrevivientes pudieron vencer a sus perseguidores en la batalla de Otumba. Con ayuda de los siempre fieles tlaxcaltecas y de refuerzos enviados clandestinamente de las Antillas, Cortés sitió la capital con 18 barcos que hizo construir y trasportar por las montañas hasta el lago en cuyo centro se levantaba. Tenochititlán. Más de cien mil aztecas resistieron el sitio hasta que la destrucción del acueducto y una epidemia de viruela (la primera que conoció América, introducida por un esclavo negro de los españoles) los obligaron a rendirse. La bella ciudad quedó totalmente destruida y una espantosa matanza de indios puso fin al poderío azteca. El nuevo monarca Cuauhtémoc fue hecho prisionero, torturado para que revelara el paradero del botín y ejecutado unos años después. El resto del territorio azteca fue ocupado sin resistencia y denominado Nueva España.
El rey recompensó a Cortés con el titulo de gobernador. El conquistador emprendió nuevas expediciones que completaron la dominación del actual territorio mexicano hasta que las intrigas y denuncias lo obligaron a marchar a España a defenderse. El rey lo absolvió y honró dándole un título de nobleza: Marqués de Oajaca, pero le quitó, la gobernación de Mexico; Amargado y olvidado, el gran conquistador falleció años mas tarde, pero su figura y su hazaña constituyeron el ejemplo que procuraron imitar los demás conquistadores del continente.
PREGUNTA: ¿Quién derrotó el imperio azteca?