Los conquistadores llegan a Tenochtitlàn pero no tienen que retirarse
Mientras tanto el monarca azteca Moctezuma había enviado regalos a Cortés con la advertencia de que no continuara su camino. Sin embargo, el gran conquistador había comprendido que la dominación de tan poblado y extenso estado no se lograría sino tomando la capital y que podía contar con la alianza de algunas poblaciones indias que detestaban la dominación azteca. Asi, con sus armas de fuego y los caballos impuso el terror entre los indios, y con diplomacia se ganó la alianza de los tlaxcaltecas. Esta ayuda y la valiosa cooperación de Marina (una india que le habían obsequiado en la costa y que se convirtió en su interprete, consejera y amante le permitieron llegar a Tenochititlán donde Moctezuma en un golpe de audacia y así pudo controlar a los Aztecas.
Al poco tiempo tuvo que regresar a la costa para enfrentarse a Pánfilo de Narváez que venía con órdenes de llevarlo prisionero a Cuba. Cortés venció fácilmente y contó con más refuerzos pues la gente de Narváez se le unió. De nuevo en Tenochititlán encontró a los aztecas sublevados contra los españoles a causa de una matanza ordenada por Alvarado, su segundo que había quedado al frente del grupo conquistador en ausencia de Cortés. Se intentó que Moctezuma clamara al pueblo pero el Gran Consejo Azteca lo habia destituido y una lluvia de flechas y piedra cayó sobre el infeliz cautivo que se dejó morir sin admitir curación ni alimentos. Era preciso huir de la ciudad pero en la fuga los conquistadores perdieron centenares de vidas españolas y miles de indios aliados, la caballería, la artillería y el botín recogido. Los españoles prisioneros fueron sacrificados atrozmente a las divinidades aztecas. Este desastre, el más grave que experimentaron los conquistadores en América, es conocido cono la Noche triste (30 de Junio de 1520)
PREGUNTA: ¿Quién capturó a Moctezuma?